VII jueves de pascua, Santos Nereo y Aquileo, mártires. San Pancracio, mártir
Militares de profesión, abandonaron el ejercito a raíz de su conversión a la fe; por ello fueron condenados a muerte, probablemente en tiempos de Diocleciano. Su sepulcro se conserva en la vía Ardeantina, donde se edificó en su honor una basílica.
San Pancracio fue martirizado en Roma, probablemente durante la persecución de Diocleciano. Su sepulcro se conserva en la vía Aurelia y sobre él se levanta una iglesia, edificada por el Papa Símaco.
Evangelio del día: San Juan 17, 20-26
20 No solo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. 22 Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; 23 yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí. 24 Padre, este es mi deseo: que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo. 25 Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste. 26 Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté en ellos, y yo en ellos».
En esta ultima parte de la oración, Jesús se proyecta al futuro, alcanza a ver todo el desarrollo de su obra, vislumbraba las multitudes que creerían en Él, veía la iglesia y con certeza puedo decir que rezó por cada uno de nosotros:
Pide por la unidad de los que vamos a creer, unidad en dos sentidos, entre nosotros y unidos al Padre y a Él. Esto producirá que el mundo crea, es decir que la unidad es una evidencia de la presencia de Dios en la iglesia. La oración sacerdotal de Jesús en el evangelio de San Juan es garantía
de que la unidad de la iglesia no se ha perdido con el paso de los siglos. La
unidad de la iglesia subsiste sin posibilidad de perderse en la Iglesia
Católica, lo que falta y la que se ha visto constantemente en peligro
es la unidad de los cristianos. Les comparto un post en el que se analiza de
manera breve y sencilla la lucha de la iglesia en favor de la unidad: Para que todos sean uno.
Pide
por la unidad y expresa su deseo de que estemos con Él, en la gloria que le fue
dada antes de la fundación del mundo. Jesús insiste en contraponer
su visión, la cristiana, y lo que el ha denominado "el mundo".
El mundo no conoce a Dios, pero los que hemos creído en Jesús vislumbramos un
conocimiento que "el mundo" no tiene y no puede tener.
Es impresionante como hace más de dos mil años, Jesús, en el momento previo a su pasión pudo pensar en mi. Profundizar en ese pensamiento, en esa idea, me trastoca, no me deja indiferente, me da seguridad, me da paz, saber que Él intercedió e intercede aun por mi. Nos encomendamos a la intercesión de amigos, familiares, a los Santos, a María Santísima, pero podemos estar seguros que el mismísimo Señor, también intercede por nosotros, pide, ruega. ¿Qué mejor energizante que esto?, ¿qué más seguridad necesitamos?.


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