V martes del tiempo ordinario.
Hoy se interrumpe el tiempo ordinario. Mañana inicia el tiempo de cuaresma, luego la semana santa y la pascua, reanudando el tiempo ordinario hasta el próximo lunes 16 de mayo, después de domingo de Pentecostés.
Evangelio del día: Marcos 7, 1-13
1 Se reunieron junto a él los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; 2 y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. 3 (Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, 4 y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas). 5 Y los fariseos y los escribas le preguntaron: «¿Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?». 6 Él les contestó: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. 7 El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”. 8 Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres». 9 Y añadió: «Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. 10 Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte”. 11 Pero vosotros decís: “Si uno le dice al padre o a la madre: Los bienes con que podría ayudarte son corbán, es decir, ofrenda sagrada”, 12 ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre; 13 invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os transmitís; y hacéis otras muchas cosas semejantes».A las puentes de la cuaresma, un tiempo penitencial, de examen y conversión, la liturgia de la iglesia nos señala este evangelio en el que Jesús deja en claro que es lo que espera de nosotros en cuanto al culto que le damos.
Los fariseos señalan que los apóstoles comen sin lavarse las manos y que violan las tradiciones de sus antepasados. Jesús ataca de nuevo a la visión superficial de los fariseos, jamás condena el cumplimiento de la tradición, pero si hace dos condonaciones importantes:
- Cita a Isaias, para recriminar que de nada sirve cumplir ritos y tradiciones si sólo son del diente al labio. De nada sirve postrarse fisicamente de rodillas si el alma continua de pie. De nada sirve cuidar los detalles si el corazón esta lejos. Es un culto vacío aquel que sólo se preocupa de las apariencias externas.
- Las leyes de Dios, están por encima de cualquier tradición humana. Cita el caso del corbán, una argucia que se habían inventado los fariseos para evitar el ayudar a los ancianos. Con esa argucia y falsa piedad de dedicar el dinero a Dios, olvidaban por completo el mandamiento principal, honrar a padre y madre.
Podemos rezar nuestros rosarios, nuestras coronillas, ofrecimientos de obras etc. Pero si sólo es de labios y el corazón esta lejos, serán solo eso tradiciones de hombres completamente vacías. Si el cumplimiento de estas tradiciones me lleva por alguna razón a olvidar un mandamiento mayor, también he obrado mal, pues una tradición jamas debe anular un mandamiento divino.
No debemos caer en falsas dicotomías, muy de moda hoy en día. Se quiere contraponer una cosa a la otra y nos volvemos extremistas. Jesús no condeno cumplir tradiciones humanas, sólo enseño su correcto uso y el lugar en el que justamente pertenecen.

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