Jueves después de ceniza. Nuestra Señora de Lourdes
En el año 1858 la Virgen María Inmaculada se apareció a Bernardita Soubirous, cerca de Lourdes (Francia), dentro de la cueva de Massabielle. Por medio de esta humilde jovencita, María llama a los pecadores a la conversión, suscitando un gran celo de oración y amor, principalmente como un servicio a los enfermos y pobres.
Evangelio del día: Lucas 9, 22-25
Evangelio del día: Lucas 9, 22-25
23 Entonces decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga. 24 Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. 25 ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se arruina a sí mismo?En el segundo día de la cuaresma, la liturgia nos pone las cosas bastante claras. Ayer nos aclaraba que la limosna, la oración y el ayuno debían ser actos interiores, realizados para buscar la gracia de Dios y no el aplauso de los hombres. Ahora, Jesús deja en claro las acciones que debe tomar todo aquel que quiera seguirlo:
- Negación de uno mismo. Por escritos complementarios y dentro del contexto total de las Sagradas Escrituras, entendemos que esta negación, no es la anulación de la personalidad, sino más bien el dominio de sí mismo. El vencimiento del yo. Es necesario para ser seguidor de Cristo, esa negación en beneficio del otro. Pensar en el otro, actuar en beneficio del otro. Se contrapone con la visión del mundo en la que prima el yo. Pensar en mi, actuar en beneficio mío. Jesús pone el requisito indispensable de negarnos, de vencernos a nosotros mismos, de lo contrario no podemos ir en pos de Él.
- Tomar la cruz cada día. La lucha y el vencimiento de uno mismo es diario, no es una batalla de un día, de una ocasión. Es diariamente cargar con la cruz y seguirlo. La cruz ha sido interpretada de varias maneras a lo largo de estos dos mil años. Los padres de la iglesia siempre la han asociado a los conflictos y problemas que trae para el seguidor de Cristo, pues el mundo se opone a la visión Cristiana; un choque de visiones que traerá sus cruces.
Después de darnos los requisitos, nos da las razones. Ponernos nosotros en primer lugar antes que al otro, es un espejismo; creemos que eso nos reportará beneficios pero a largo plazo es la perdida de la vida, contrariamente, Cristo propone perder la vida por causa de Él, es decir ,seguir su propuesta de negación, en apariencia es perder la vida pero a largo plazo resulta en ganancia.
Y cierra con broche de oro: De nada sirve conquistar el mundo, vivir según el mundo, actuar según el mundo y recibir los beneficios temporales del mundo, si a largo plazo nos arruinamos a nosotros mismos, al final será perdida. Seguir a Cristo, es una inversión a largo plazo.

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