III viernes del tiempo ordinario.
Evangelio del día:
26 Y decía: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. 27 Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. 28 La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. 29 Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega». 30 Dijo también: «¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? 31 Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, 32 pero después de sembrada crece, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra». 33 Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. 34 Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.
Jesús utiliza dos parábolas, con la intención de acomodarse al entender de quienes los seguían. Explica grandes verdades usando conceptos que todos podían entender. En este caso tienen que ver con semillas, con siembra y con cosecha. Estos recursos de la agricultura nos ayudan a entender como funciona el reino de Dios.
- Usa la figura del sembrador. Que siembra la semilla y esta va creciendo dentro de la tierra sin que Él sepa como. El reino de Dios, la iglesia, es igual, se siembra la semilla de la fe y sin saber exactamente como, esta va creciendo en diferentes tipos de tierra y produce su fruto. El reto es claro. La labor, es sembrar.
- El reino es como la semilla de mostaza. Una semilla pequeña que luego se hace un enorme árbol, en el que llega todo tipo de aves. Así crece la iglesia, pequeña, diminuta hasta convertirse en un lugar en el que cabemos todos.
Dos conceptos básicos para este dia: 1. Sembremos y dejemos que naturalmente la semilla crezca y produzca fruto y 2. El tema no es si la iglesia es grande o pequeña, no es lo que vemos ahora, es en lo que se convertirá al final. Nos deja Jesús en ese discurso, una labor y una esperanza.

Comentarios
Publicar un comentario