II martes del tiempo ordinario
Evangelio del día: Marcos 2, 23-28
La historia con la que Jesús responde a los fariseos se puede leer en el segundo libro de Samuel y dichos panes de la proposición eran 12 panes que se ponían en el altar como símbolo de las 12 tribus de Isarel, estos panes se cambiaban cada semana y los que se retiraban eran para alimento exclusivo de los sacerdotes; Abiatar, al ver al rey David y sus hombres con hambre, no duda en usar la única comida que tenían, los 12 panes, los comparte, pone la necesidad de alimentación por encima del cumplimiento de un precepto, es más importante la vida de un ser humano.
Jesús, les recuerda esa historia a los fariseos, para enseñar que todo precepto esta diseñado para el bien de los hombres, ese es su objetivo principal y que puede ser pasado por alto en extrema necesidad. Pero da una razón aun más grande: "El Hijo del hombre es señor también del sábado". Al final su autoridad es tan grande que instaura un nuevo orden, su reino, con las reglas del juego establecidas por Él. Abrazar la fe cristiana es apegarse a ese orden de las cosas establecidas por Cristo.
En otro pasaje Cristo menciona que el no ha venido a cambiar la ley, vino a darle su correcta interpretación y aplicación; por tanto al ser Dios hecho hombre, es Él quien tiene la ultima palabra y esa debe ser la que nosotros debemos seguir escuchando.
Hoy en día se elevan demasiadas voces adjudicándose una supuesta autoridad, estableciendo nuevos ordenes a los cuales muchos voluntariamente se someten, nosotros, los que decimos seguir a Cristo, nos debemos someter solo a Él. Esa fue la actitud de los primeros Cristianos y fue suficiente para transformar el mundo de su época.
23 Sucedió que un sábado atravesaba él un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas. 24 Los fariseos le preguntan: «Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?». 25 Él les responde: «¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre, 26 cómo entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, y se los dio también a quienes estaban con él?». 27 Y les decía: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; 28 así que el Hijo del hombre es señor también del sábado».
La historia con la que Jesús responde a los fariseos se puede leer en el segundo libro de Samuel y dichos panes de la proposición eran 12 panes que se ponían en el altar como símbolo de las 12 tribus de Isarel, estos panes se cambiaban cada semana y los que se retiraban eran para alimento exclusivo de los sacerdotes; Abiatar, al ver al rey David y sus hombres con hambre, no duda en usar la única comida que tenían, los 12 panes, los comparte, pone la necesidad de alimentación por encima del cumplimiento de un precepto, es más importante la vida de un ser humano.
Jesús, les recuerda esa historia a los fariseos, para enseñar que todo precepto esta diseñado para el bien de los hombres, ese es su objetivo principal y que puede ser pasado por alto en extrema necesidad. Pero da una razón aun más grande: "El Hijo del hombre es señor también del sábado". Al final su autoridad es tan grande que instaura un nuevo orden, su reino, con las reglas del juego establecidas por Él. Abrazar la fe cristiana es apegarse a ese orden de las cosas establecidas por Cristo.
En otro pasaje Cristo menciona que el no ha venido a cambiar la ley, vino a darle su correcta interpretación y aplicación; por tanto al ser Dios hecho hombre, es Él quien tiene la ultima palabra y esa debe ser la que nosotros debemos seguir escuchando.
Hoy en día se elevan demasiadas voces adjudicándose una supuesta autoridad, estableciendo nuevos ordenes a los cuales muchos voluntariamente se someten, nosotros, los que decimos seguir a Cristo, nos debemos someter solo a Él. Esa fue la actitud de los primeros Cristianos y fue suficiente para transformar el mundo de su época.

Comentarios
Publicar un comentario