II jueves del tiempo ordinario. Santa Inés
Santa Inés, murió mártir en Roma en la segunda mitad del siglo III o, más probablemente, a principios del IV. El papa Dámaso honró su sepulcro con un poema, y muchos padres de la iglesia, a partir de San Ambrosio, le dedicaron alabanzas.
Evangelio del día: Marcos 3, 7-12
Ha pedido una barca, y a partir de este día el evangelio comienza a narrarnos como las multitudes lo siguen, pero Él empieza a dar sermones, a enseñar a los que lo buscan y compartir la totalidad de la fe en Jesús. Dos mil años después sigue pasando lo mismo. Las multitudes se agolpan cuando se trata del Jesús que libera de cargas, del que cura; pero como veremos en el contexto general del evangelio de San Marcos, esas multitudes también lo abandonan cuando deja las cosas en claro.
Soy todo un seguidor de Cristo mientras las cosas son a mi beneficio, pero que pasa después. ¿soy de los que se quedan hasta el final o de los que luego dicen: "que dura es esta doctrina y dan la vuelta y regresan a su propio camino"? Es una pregunta que me debo responder a diario.
Evangelio del día: Marcos 3, 7-12
Hemos visto a un Jesús que ha dejado en claro la centralidad del hombre versus los preceptos religiosos, un Jesús que cura enfermedades del alma y del cuerpo. No sólo es lo novedoso de su doctrina sino los beneficios que ella aporta al que lo sigue; es de esperar que las multitudes vayan tras de Él. El evangelio de hoy nos narra a una masa interesada queriendo recibir los beneficios de aquel que levantó su voz contra la visión dominante de la época.7 Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar y lo siguió una gran muchedumbre de Galilea. 8 Al enterarse de las cosas que hacía, acudía mucha gente de Judea, Jerusalén, Idumea, Transjordania y cercanías de Tiro y Sidón. 9 Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una barca, no lo fuera a estrujar el gentío. 10 Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo. 11 Los espíritus inmundos, cuando lo veían, se postraban ante él y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios». 12 Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer.
Ha pedido una barca, y a partir de este día el evangelio comienza a narrarnos como las multitudes lo siguen, pero Él empieza a dar sermones, a enseñar a los que lo buscan y compartir la totalidad de la fe en Jesús. Dos mil años después sigue pasando lo mismo. Las multitudes se agolpan cuando se trata del Jesús que libera de cargas, del que cura; pero como veremos en el contexto general del evangelio de San Marcos, esas multitudes también lo abandonan cuando deja las cosas en claro.
Soy todo un seguidor de Cristo mientras las cosas son a mi beneficio, pero que pasa después. ¿soy de los que se quedan hasta el final o de los que luego dicen: "que dura es esta doctrina y dan la vuelta y regresan a su propio camino"? Es una pregunta que me debo responder a diario.

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