IV martes de adviento. Feria de adviento día 6.


Evangelio del día: Lucas 1, 46-56.

V.47. Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava.
La lectura del evangelio de este día corresponde a la reconocida oración del "Magnificat". Es la oración que nuestra Señora hace a Dios al visitar a su prima Santa Isabel. El nombre de la oración es tomado de la primera frase en latín: magnificat anima mea dominum. En la liturgia de las horas es el canto que corresponde a las vísperas.

Nuestra Señora, se reconoce en este canto como la esclava, sencilla, humilde. Santa Isabel la ensalza pero ella rápidamente se reconoce así misma como esclava del Señor. Y así es toda su vida durante la narración de los evangelios. No aparece en los grandes momentos, en los milagros portentosos, no aparece cuando Jesús entra triunfante en Jerusalén. Pero si aparece en el Gólgota, no se mueve a los pies de la cruz, se mantiene junto a su hijo sufriente.

Cuanto tenemos que aprender de María, ahora cuando se busca al Cristo triunfante, al Cristo victorioso, al Cristo resucitado; se nos olvida que antes de resucitar, Cristo cargo la cruz.

Es muy oportuno compartir este extracto de la Imitación de Cristo de Kempis:

Tengo ahora muchos amantes de mi reino; pero pocos se preocupan de llevar mi cruz.

Muchos desean mis consuelos, pocos mis tribulaciones. Encuentro muchos compañeros a mi mesa, pocos en mi abstinencia.

Todos quieren alegrase conmigo, pocos quieren sufrir algo por mi.

Muchos me siguen hasta la fracción del pan, pocos hasta beber el cáliz de mi pasión.

Muchos reverenciaron mis milagros, pocos se apegan a la ignominia de mi cruz.

Muchos me aman mientras la prueba no les llega.

Muchos me alaban y me bendicen mientras reciben algunos favores. Pero si me escondo y los dejo un instante, se quejan y caen en el más completo abatimiento.

Al contrario los que me aman por mí mismo, y no en vista de algún interés particular, me bendicen tanto en las pruebas y en las angustias  del corazón como en medio de las grandes alegrías.


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